General News and Topics from Benton Pena

Monday, March 01, 2004

Y= yA + ß (M/P)... o la psicología del dólar

1. Escribo un jueves. Mañana será viernes, día al que un amigo, ex presidente de Anje como yo, le llama "el día de los pendejos" porque, según él es el día en que los cambistas o hacen el "negociazo" o lo preparan. 2. Tras caer a RD$ 45 por dólar desde el jueves 12 de febrero hasta el martes 17, la tasa del dólar subió el miércoles 18 hasta RD$ 57 por dólar, para caer otra vez hoy jueves 19 al RD$ 46 por dólar (para compra). Mañana, si mi amigo está en lo cierto y es el "día de los pendejos", el dólar abrirá bajito... para compra. 3. Mi amigo cree que jugar con la psicología de los dominicanos es el gran negocio de los cambistas. Yo creo en la confianza de los consumidores como un factor determinante de la Demanda. Lo creía ya en mis años de la universidad donde la formula de la demanda aún no contenía la porcion de A (la confianza de los consumidores). Pero también creo en las demás variables de la ecuación. 4. Hace apenas una semana, el día 12 de febrero, los periódicos nos recibieron con la noticia de que el FMI nos perdonaba nuestros pecados y el Acuerdo Stand By continuaba. Más estricto, más riguroso, pero continuaba. Ese mismo día los periódicos recogían también que la ley de Lemas era retirada del Congreso. Como el día anterior (11 de febrero) la firma Penn, Schoen & Berlan daba como claro ganador a Leonel Fernández en las próximas elecciones de mayo, el panorama político empezaba a despejarse. Era natural que la tasa del dólar disminuyera si sólo tomamos en cuenta la porción de la ecuación que se refiere a la psicología. 5. A los clientes que nos consultaron porque necesitaban comprar dólares, les urgimos a que lo hicieran en el resbalón a la baja de los días 15 al 17. Acabábamos de terminar el informe de Febrero de la economía dominicana y sabíamos que, por más que la gente recuperara la confianza, las variables de la economía están demasiado débiles. 6. Por el lado fiscal, las recaudaciones de enero de los nuevos impuestos apenas habían sido un 77% de lo proyectado en el presupuesto. Esto anticipa un final poco feliz para el acuerdo con el FMI: 7. En el lado monetario, la emisión fue controlada en enero, pero la expansión de septiembre (RD$ 55,758 mm) a diciembre (RD$ 77,558 mm) le ejerce demasiada presión a la tasa del dólar (por cierto la emisión deberá bajar, en menos de un mes y medio, en más de RD$ 10,000mm para cumplir con el FMI) El Banco Central (BC) no pudo aumentar en enero el monto de los Valores en Circulación. Al igual que en el mes de diciembre, durante el mes de enero se mantuvieron en los RD$ 60,000 mm pese a que el BC paga tasas por encima del 50% a los bancos comerciales y cerca del 40% a los demás mortales. 8. Internacionalmente, el problema de Haití no ayuda. 9. Y para rematar, la calificadora Standard & Poor's nos rebajó el 4 de febrero a "CC", muy metidos en la zona de No Comprar. Los bonos de la primera emisión bajaron de precio del 10 al 17 de febrero, de $84.5 a $69.0 Consecuentemente, el rendimiento o yield to maturity pasó de 16.45% a 26.7%. 10. ¿ Nuestra opinión? Existen factores que dificultan severamente el cumplimiento del acuerdo con el FMI: * El cáncer de los Certificados de Participación del Banco Central, fruto de haber salvado ilegalmente a los ahorrantes y la emisión monetaria que representan sus intereses. * El aumento de las tasas de interés de estos Certificados de Participación, que sube la tasa de referencia para la tasa activa (lo que puede acelerar un deterioro de la cartera de préstamos de los bancos), pero no para la pasiva, ya que la gente no quiere aumentar sus depósitos en el BC ni a tasas exorbitantes; * Los optimistas supuestos de ingresos fiscales, si se toma en consideración que la reforma tributaria se deja para después de las elecciones y que la situación económica ha impactado negativamente en los contribuyentes. * Las dudas de que el gobierno mantenga la disciplina por el lado del gasto, en medio del proceso de reelección. Por lo tanto, la tasa de cambio estará a RD$ 67.00 por dólar en Agosto, 2004. 11. Me parece que mañana los cambistas se van a quedar esperando a los pendejos. - José Luis de Ramón - Especial Economía Hoy

Tuesday, February 17, 2004

The Economist se hace eco de impopularidad de Mejía

Al enfocar la situación del país, indica que "fuera del béisbol", Mejía no tiene buenas noticias que ofrecer Santo Domingo. Como un Presidente "profundamente impopular", que a pesar de ello busca la reelección, es definido el presidente Hipólito Mejía en un artículo del último número de la revista The Economist. "Mejía busca un jonrón" es el título del artículo, en el que se destaca, como una expresión de disgusto de la población con la gestión del gobernante, el abucheo que se le hizo durante el lanzamiento de la primera bola de la Serie del Caribe. Resalta que a pesar del triunfo del equipo de su país "repleto de estrellas de grandes ligas", el jefe de Estado no salió bien parado al participar en la ceremonia inaugural. "Fuera del béisbol, él no tiene buenas noticias para sus paisanos", señala. También menciona la huelga realizada los días 28 y 29 de enero, que tuvo un saldo de siete muertos y decenas de heridos, así como el bajo porcentaje de popularidad que el Presidente obtiene en las encuestas. Señala que a pesar de ello, el mandatario ha logrado “maniobrar” para presentarse como candidato a las elecciones de mayo, y resalta el hecho de que para ello tuvo que ser eliminada la prohibición a la repostulación presidencial que establecía la Constitución. - HMP

Tuesday, February 10, 2004

InvestorGuide University - Investing Basics

InvestorGuide University - Investing Basics

Comercio electrónico de divisas

Luis E. Núñez Santana En el país se está viviendo en estos momentos una situación bien interesante para lo que deberá ser la operatividad del mercado cambiario dominicano en el futuro, luego de que se ponga en vigencia en términos definitivos lo que sobre el particular establece la Ley Monetaria y Financiera, en especial lo relativo al proceso reglamentario y a los instructivos correspondientes. Dicha Ley establece que el régimen cambiario estará basado en la libre convertibilidad de la moneda nacional con otras divisas; que los agentes económicos podrán realizar transacciones en divisas en las condiciones que libremente pacten de acuerdo con las normas generales sobre contractos; que la intermediación cambiaria solo podrá ser realizada por las entidades de intermediación financiera autorizadas y por los agentes de cambio; que los agentes de cambio deberán contar con la previa autorización de la Junta Monetaria para operar como tales; que estas entidades se considerarán sujetas a regulación conforme a esa Ley, y que la Junta Monetaria establecerá por reglamento su estatuto, en el cual se determinen las condiciones necesarias para su autorización y funcionamiento. Lo relativo a la parte reglamentaria es un asunto que de acuerdo a lo que se ha discutido con los técnicos del Banco Central deberá entrar en vigencia en un tiempo no muy lejano, luego de que la Junta Monetaria le dé su aprobación. Sin embargo, existen otros elementos operativos que también son importantes para un mercado cambiario que se desempeñe con transparencia y eficiencia. Nos referimos al comercio electrónico de divisas, que igualmente está contemplado en la Ley Monetaria y Financiera en su Art. 41, como una entidad de apoyo, y que como tal debe contar con la regulación correspondiente, bajo el mismo espíritu de competencia implícito en dicha legislación. El comercio electrónico de divisas, tal y como su nombre lo indica, es un sistema de negociación electrónica de divisas que funciona en diversos países de América Latina y del mundo, mediante el cual se transan a diario miles de millones de dólares en las condiciones más competitivas y transparentes posible, utilizando plataformas electrónicas que se adaptan a las regulaciones legales de cualquier economía. Esos sistemas tienen la ventaja de que no solamente sirven para facilitar las operaciones cambiarias como tales, sino como una importante fuente de información para los fines de formulación y ejecución de política monetaria y cambiaria, incluyendo, en nuestro caso, la posibilidad de que tanto el propio Banco Central como las grandes empresas compradoras de divisas puedan estar permanentemente presentes, haciendo sus operaciones sin hacer el ruido que normalmente se da cuando algunos comerciantes o importadores salen a cotizar sumas importantes de divisas en mercados tan reducidos como lo es el dominicano. Mediante estos esquemas, un agente económico puede realizar cientos de operaciones en un solo día, comprando o vendiendo cantidades diversas sin que el mercado se altere y sin que se den las condiciones de acaparamiento o de especulación que son propias de economías como la dominicana, en que funcionan grupos económicos con grandes concentraciones relativas de capital y con capacidad para influir sobre los precios. Entre otros sistemas operativos electrónicos, se pueden describir dos tipos que en cierta medida pueden convivir el uno con el otro, o desarrollarse bajo una determinada regulación, que al efecto elabore la autoridad monetaria, para ofrecer sus servicios en términos competitivos. En el caso dominicano, el gran rol de las autoridades monetarias, que se lo asigna la propia Ley Monetaria y Financiera vigente, deberá ser el de crear las condiciones reglamentarias y de supervisión para que puedan entrar al mercado a ofrecer estos servicios todas las empresas que así lo consideren conveniente, y que sea el propio mercado el que determine las que finalmente se queden. De esta forma la autoridad se protege de no estar promoviendo o apoyando el manejo monopólico de una actividad tan importante como ésta. El primero de estos dos sistemas podría ser uno desarrollado o adaptado para que una gran empresa haga operaciones cambiarias con sus clientes. En este caso, la empresa puede identificar con claridad cuáles de sus clientes están entrando y saliendo para presentar o deshacer posiciones u ofertas de compra o de venta de divisas y bajo qué condiciones de valor, precios y tiempo están dispuestos a cerrar las transacciones. Dependiendo de las reglamentaciones vigentes, estos clientes pueden ser generadores de divisas, intermediarios cambiarios (entidades financieras, empresas remesadoras y agencias de cambio), importadores o usuarios de divisas y las propias autoridades monetarias para fines de administración de reservas, de pagos propios al exterior o para atender requerimientos de terceros (Gobierno). El otro esquema podría ser uno que se implemente no ya para una empresa o entidad en particular, sino para el mercado, en el cual los clientes o los participantes no se identifican sino al final de la transacción, es decir en el momento en que la misma se vaya a ejecutar para los fines de hacer u ordenar los pagos correspondientes. En este caso, además de la empresa administradora del sistema, que no debe ser un intermediario cambiario, la autoridad reguladora, en su condición de supervisora y ejecutora de operaciones con fines no lucrativos sino de política económica, podría ser la única participante que tenga acceso privilegiado para conocer quienes son los que en un momento dado están presentando posiciones y las condiciones bajo la cuales están operando, como una forma de conocer la tendencia que puede tomar el mercado y para prevenir los movimientos especulativos del tipo de cambio. En una situación en la cual no estén presentes los elementos de crisis económicas actuales, o en la cual las operaciones cambiarias se puedan hacer en un ambiente de estabilidad y confianza, el Banco Central puede, usando una herramienta como ésta, jugar un importante rol para contribuir a que dichas operaciones se ejecuten en las mejores condiciones de eficiencia y de precios competitivos, incluyendo suavizar los movimientos estacionales que son característicos del mercado dominicano, y en apoyo a una política monetaria que tenga como prioridad el conseguir bajas tasas de interés para hacer mas eficiente la producción nacional de bienes y servicios. Ese rol lo puede jugar el Banco Central estando presente en forma más o menos permanente en el mercado, realizando operaciones de compra o de venta para neutralizar los movimientos que en un sentido o en otro se estén verificando en un momento dado. La idea es que esas operaciones del Banco Central no hagan ruido y que puedan ser tan ágiles como para no permitir que algún movimiento pueda tomar fuerza. Para ello, de lo que se precisa es de que la entidad emisora este en condiciones de hacer operaciones de venta cuando la demanda del mercado sea mayor que la oferta, o de compra cuando ocurra lo contrario. Para que el Banco Central pueda ejecutar con éxito una política de esta naturaleza, es preciso que se trabaje en base a una balanza cambiaria en la cual se haga una buena programación, y se le dé el debido seguimiento, de todos los pagos que se vayan a realizar en el curso del año con cargo a la reservas oficiales; se defina la meta de reserva y, en función de ésta, se trabaje con objetivos anuales y no mensuales. Esto quiere decir que no debe haber mayores preocupaciones si en un mes determinado se produce una reducción de los niveles de reservas debido al esfuerzo que se haya realizado para suavizar un movimiento estacional de la tasa de cambio. Si una política de esta naturaleza se ejecutara con el apoyo de la política fiscal, el Banco Central podría darse el lujo de lograr su objetivo de estabilidad de precios, sin impedir que los desajustes del sector externo se vayan corrigiendo automáticamente y sin estos traumas económicos que tantos daños causan de tiempo en tiempo. El autor es Economista. lnunezl@nunezasoc.com

Thursday, January 22, 2004

14 Small-Cap Stock Ideas

By Rex Moore The Motley Fool Newsletter January 22, 2004 To the relief of investors across the country, 2003 was a bang-up year for the stock market. It was hard to go wrong, really, as long as you weren't short. The S&P 500 was up 26%, the Dow 25%, and the Nasdaq soared 50%. Dividend-paying stocks also did well, as Mathew Emmert pointed out last week. Even numerologists had fun, with the Nasdaq closing out 2003 at 2,003 and the S&P at 1,111. (Well, 1,111.92, but why spoil the fun?) The rally was even more broad-based than these numbers suggest. Standard & Poor's and Barra, which together break down the S&P indexes into growth and value subsets, recorded 2003 this way: Index 2003 Return S&P 500 26.1% S&P 500/Barra Growth 23.4% S&P 500/Barra Value 28.9% S&P MidCap 400 31.6% S&P MidCap 400/Barra Growth 27.9% S&P MidCap 400/Barra Value 35.3% S&P SmallCap 600 34.3% S&P SmallCap 600/Barra Growth 33.0% S&P SmallCap 600/Barra Value 35.4% So, while it was good to be invested in almost any sector, small-cap equities performed a bit better than their mid- and large-cap cousins. (But they all come from good "stock." Yuk, yuk.) Motley Fool co-founder Tom Gardner has shown how to profit from small caps as well: His Hidden Gems newsletter recorded total average returns of 74% since the publication kicked off last July. AAII I've referred to the American Association of Individual Investors' (AAII) stock screens a few times in recent months. This not-for-profit organization has developed a wide variety of screens that attempt to capture the flavor of different investing philosophies. (Yes, even Warren Buffett's and Peter Lynch's. Read more about it here.) AAII recently published 2003 performance results for all 53 of its screens, and most of the top finishers were of the small-cap variety. So, while heavy-hitters such as Atmel (Nasdaq: ATML), Advanced Micro Devices (NYSE: AMD), and EMC (NYSE: EMC) had great years, you won't find them on these screens. The Motley Fool's very own Foolish 8 had an outstanding year, finishing in third place overall with a 108% return. The top screen in 2003 -- with a 142% gain -- is based on the low price-to-book strategy developed by University of Chicago professor Joseph Piotroski. A screen that searches for stock characteristics found in William O'Neil's "The Greatest Stock Market Winners: 1970-1983" finished second with a return of 127%. Before we go any farther, it bears repeating that these screens are not designed to produce "automatic buy" lists. The goal is to select a group of stocks for further research. The Foolish 8 Are you feeling like you want to run out and tear into some small-cap companies now? Well, good, because I have a little gift for you: the Foolish 8 list as of Jan. 20. It's a gift because it's normally only found in each issue of Motley Fool Hidden Gems. Here's a rundown of the passing stocks, along with some short comments about each company. ASV (Nasdaq: ASVI) Short for "all-season vehicles," ASV makes loaders (those bulldozer-looking things) with rubber-tracked undercarriages for construction and agricultural uses. The stock was up 350% over the past year to $40.55, until Caterpillar (NYSE: CAT) announced it was exercising its warrant for the purchase of over 1 million shares of ASV stock at $21.00 per share. Since then, it's plummeted 30%. Ceradyne (Nasdaq: CRDN) Makes ceramic products for the defense, industrial, automotive, and consumer markets. Closure Medical Corp. (Nasdaq: CLSR) Makes medical tissue products that help close and seal topical skin wounds and incisions. Commercial Capital Bancorp (Nasdaq: CCBI) A bank and financial services company serving Orange County, Calif. Evolving Systems (Nasdaq: EVOL) A software and consulting service for the telecommunications industry. KCS Energy (NYSE: KCS) A Houston-based oil and gas company. Kyphon (Nasdaq: KYPH) Makes balloon products for minimally invasive surgeries; specializes in restoring spinal function. NovAtel (Nasdaq: NGPS) Makes electronic products based on the Global Positioning System (GPS). Palomar Medical Technology (Nasdaq: PMTI) Makes a variety of laser medical devices for vascular treatments and removal of hair, tattoos, and other fun things. SM&A (Nasdaq: WINS) A consulting firm for the aerospace, defense, information technology, commercial services, electronics, and utilities industries. SupportSoft (Nasdaq: SPRT) Develops software that helps businesses automate and personalize their service and support divisions. The company has posted six consecutive quarters of positive earnings, eight consecutive quarters of positive operating cash flow, and 10 consecutive quarters of both top- and bottom-line growth. Technology Research Corp. (Nasdaq: TRCI) Makes electrical safety products. Sort of boring, but oftentimes boring companies make good investments. TradeStation Group (Nasdaq: TRAD) Caters to day traders and frequent stock traders with a "fully programmable direct access" trading platform for your PC. USANA Health Sciences (Nasdaq: USNA) A longtime holdout on the F8 list, this multilevel marketing firm distributes nutritional and personal-care items, as well as meal-replacement products. This seems to be one of the largest Foolish 8 lists in quite some time, which isn't surprising as the economy picks up and more companies are able to pass the eight criteria. There's a little something here for just about everyone: from financial services to software to oil and gas to construction equipment. So get to digging and report your findings on our Foolish 8 discussion board! Rex Moore salutes another of his former schools, Verdigris Elementary in Verdigris, Okla. Go Cardinals! At press time, he owned no companies mentioned in this column. His current holdings are listed on his profile page. The Motley Fool is investors writing for investors.

Tuesday, January 13, 2004

Goodbyes to Levi's

Levi Strauss, the privately held 150-year-old maker of jeans and more, is closing down its last two sewing plants in America. (We pause now for a 21-button salute.) Call it an inevitable result of free markets or call it a crying shame. Either way, due to difficulties competing with clothing stitched overseas at a fraction of the cost, the denim icon has struggled in recent years. A recent article by Dave Marino-Nachison pointed out some other problems, including sub-optimal distribution methods that ignored discount chains such as Wal-Mart (NYSE: WMT) for too long. Levi's has also been criticized for neglecting its brand, allowing it to fall from that top shelf of American icon brands that boasts the likes of Coca-Cola (NYSE: KO), Ford (NYSE: F), and McDonald's (NYSE: MCD). Levi Strauss's revenues peaked in 1996, at $7.1 billion, but that plunged to $4.1 billion by 2002 and is projected to come in even lower in 2003. Twenty years ago, Levi's 63 plants across the U.S. cranked out millions of pairs of jeans annually. Soon, the company will abandon the continent altogether, once three remaining Canadian plants are closed. Who's getting the business? China, and other nations with less expensive labor. Levi's struggles are far from over. But if the company is to survive, the shift to overseas production is probably sensible. American shoppers might like to see a "Made in America" label on their jeans, but they're probably not eager to spend twice as much for that label. Levi's also needs to work on boosting the image of its Levi's and Docker's brands, while paying down debt and getting costs under control. In a related story, Levi's scored a legal victory when it was dismissed from a lawsuit that tied some 20 clothing retailers to alleged sweatshop abuses. Levi's refused to participate in a $20 million settlement which solicited payments from retailers who also claimed no wrongdoing. The settlers included Target (NYSE: TGT), Abercrombie & Fitch (NYSE: ANF) and Nordstrom (NYSE: JWN).